Descubimientos Arqueológicos

Rostro tartésico Casas de el Turrunuelo

El despertar de los gigantes: Lo que la tierra nos cuenta sobre Tartessos.

Seguro que alguna vez has oído hablar de Tartessos como esa ciudad perdida que los griegos llamaban «la más rica del mundo». Pero, honestamente, durante mucho tiempo solo tuvimos cuentos y leyendas. Lo emocionante es que, justo ahora, estamos viviendo una época dorada: la arqueología por fin está sacando a la luz la verdadera cara de esta civilización, y lo que está apareciendo en lugares como Casas del Turuñuelo (en Badajoz) nos tiene a todos con el corazón en un puño.

¿Un ritual de despedida o una tragedia?

Lo que más nos está rompiendo los esquemas es el hallazgo de una hecatombe: los restos de más de 50 caballos y otros animales sacrificados en un patio. Pero lo más increíble no es el sacrificio en sí, sino que, justo después, decidieron enterrar el edificio entero. Lo sellaron con toneladas de tierra, creando un túmulo artificial. Es como si hubieran querido congelar ese momento para siempre. ¿De qué huían? ¿Por qué «matar» un edificio tan magnífico de dos plantas?

Por fin les ponemos cara

Esto es lo que más me ha emocionado personalmente: hasta hace apenas un año, pensábamos que los tartessos no representaban rostros humanos. Pues bien, han aparecido las primeras cabezas esculpidas con un detalle asombroso. Llevan joyas, peinados elaborados… por fin podemos mirar a los ojos a quienes vivieron en nuestra tierra hace 2.500 años. Ya no son solo piedras, son personas.

Mucho más que simples mineros

A veces se piensa que solo eran gente que sacaba metal y lo vendía a los fenicios. Nada más lejos. Los últimos hallazgos muestran que usaban técnicas de construcción (como el uso de la cal) que se creían mucho más modernas. Eran arquitectos, pensadores y artistas que crearon algo único en el Mediterráneo.

En el próximo envío...

Esto es solo el principio. El Turuñuelo esconde un secreto en sus escaleras que está haciendo que los historiadores se echen las manos a la cabeza porque «no deberían estar ahí» según los libros. Además, ¿sabías que las famosas joyas de la Dama de Elche tienen un «abuelo» tartéssico?

Muy pronto te contaré el misterio de los techos que no deberían existir y qué pudo causar que una civilización tan rica decidiera desaparecer de la noche a la mañana.

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